Indicadores clave del sentimiento social boliviano · Síntesis de los hallazgos más relevantes del barómetro (n = 1,350 encuestas)
📌 Diagnóstico General del Clima Social
Colapso de confianza económica: Ninguno de los 1,350 encuestados evalúa positivamente la economía boliviana. El 86.7% (1,170) se concentra en Mala + Muy mala, señal de una percepción de crisis estructural —no coyuntural— que trasciende sectores y regiones.
Déficit de rumbo nacional: 900 encuestados (66.7%) consideran que Bolivia marcha en dirección equivocada. Preocupa el 20% (270) que prefiere no responder: en estudios de opinión, la abstención refleja desorientación o temor social —no indiferencia—. Solo 1 de cada 7.5 ciudadanos percibe avance correcto.
La política desplaza a la economía como preocupación #1: El 44.4% (600) señala la inestabilidad política como principal problema, superando a la inflación/economía (26.7% · 360) y la corrupción (13.3% · 180). Esto indica que la ciudadanía ya no percibe la crisis económica como un problema técnico, sino como consecuencia directa del desorden institucional.
Crisis política sin contrapeso: La suma de "Crítica" (66.7% · 900) y "Muy Tensa" (26.7% · 360) alcanza el 93.3% —prácticamente la totalidad de la muestra—. El 0% percibe estabilidad política. Este consenso negativo casi unánime es estadísticamente inusual y revela una fractura entre ciudadanía e instituciones políticas.
Legitimidad en entredicho: El bloque negativo (Malo + Muy malo) alcanza el 40% (540), mientras "Regular" —que en opinión pública latinoamericana equivale a una evaluación encubiertamente negativa— suma el 51.1% (690). Solo 120 encuestados (8.9%) aprueban la gestión. Técnicamente, el gobierno no alcanza el umbral mínimo de gobernabilidad perceptiva (30% de aprobación).
Distribución de los 1,350 encuestados según departamento, rango de edad y situación laboral — variables de segmentación base del barómetro
La Paz concentra el 60% (810 encuestados). Cochabamba 15.6% (210) y Tarija + Santa Cruz 8.9% c/u (120 c/u).
Muestra predominantemente joven: el 53.3% (720) tiene entre 18 y 34 años. El grupo 45–54 suma 26.7% (360).
Estudiantes 37.8% (510), Emp. público 20% (270), Trab. independiente 15.6% (210). Solo 8.9% (120) en sector privado.
Estado de ánimo reciente y percepción comparada de la economía del hogar respecto al año anterior
Estado emocional deteriorado: El 47% (630) describe su ánimo como "Regular", categoría que en psicología social denota ausencia de bienestar, no equilibrio. Sumando Malo (15.6%·210) y Muy Malo (8.9%·120), el 71.1% de la muestra vive sin bienestar subjetivo real. Solo el 28.9% (390) reporta buen estado anímico. Este indicador anticipa tensión social latente con potencial de movilización.
Deterioro económico familiar extendido: 750 hogares (55.6%) reportan empeoramiento económico respecto al año anterior. El dato más revelador es que ningún encuestado marcó "Mucho mejor", lo que indica que las mejoras percibidas son marginales o insuficientes. La simetría entre "Igual" (22.2%) y "Algo mejor" (22.2%) sugiere que quienes mejoran lo hacen en pequeña magnitud y con fragilidad.
Evaluación de la economía nacional, sentido de la dirección del país y percepción del clima político
Mala 44.4% (600) · Muy mala 42.2% (570) · Regular 13.3% (180). No existe ninguna evaluación positiva.
Equivocada 66.7% (900) · N/R 20% (270) · Correcta 13.3% (180). Alta proporción que prefiere no responder puede reflejar temor o desorientación.
Crítica 66.7% (900) · Muy tensa 26.7% (360) · Algo tensa 6.7% (90). 93.3% en zona de tensión política percibida.
Percepción ciudadana del desempeño de la gestión pública en sus primeros meses — indicador de legitimidad política
Regular 51.1% (690) · Malo 33.3% (450) · Bueno 8.9% (120) · Muy malo 6.7% (90). Solo 1 de cada 11 encuestados evalúa positivamente al gobierno.
El bloque negativo (Malo + Muy malo) representa el 40% · 540 personas. El bloque "Regular" domina con mayoría relativa.
Proyecciones ciudadanas sobre economía personal, perspectivas para Bolivia y evolución del sector productivo nacional en los próximos meses
Algo mejor 33.3% (450) · Igual 26.7% (360) · Algo peor 22.2% (300) · N/R 8.9% (120) · Mucho peor 6.7% (90) · Mucho mejor 2.2% (30).
Algo mejor 33.3% (450) · Algo peor 20% (270) · Igual 17.8% (240) · Mucho peor 15.6% (210) · N/R 8.9% (120) · Mucho mejor 4.4% (60).
Mejorará algo 28.9% (390) · Se mantendrá 24.4% (330) · Empeorará algo 24.4% (330) · Empeorará mucho 20% (270) · Mejorará mucho 2.2% (30).
Relaciones entre variables demográficas y de opinión · Identifica patrones de segmentación y diferencias significativas en la percepción social
Consenso geográfico sin excepciones: La percepción negativa de la economía es estadísticamente homogénea en los 7 departamentos relevados —no es un fenómeno regional sino nacional. La Paz registra la mayor proporción de "Muy Mala" (390/810 = 48%), posiblemente por mayor exposición a la crisis institucional al ser sede de gobierno. La ausencia total de evaluaciones positivas en cualquier departamento elimina la posibilidad de identificar "islas de confianza" regional sobre las cuales construir narrativa positiva.
La informalidad amplifica la crisis: Los trabajadores independientes (210) muestran el mayor deterioro del hogar (71.4%), seguidos por estudiantes (64.7% con deterioro). Los empleados públicos exhiben mayor estabilidad relativa —con subsidio salarial estatal como colchón— y son el único segmento con tasa de mejora superior al 25%. Este patrón revela que la crisis golpea desproporcionadamente a la economía informal y a quienes no tienen protección laboral formal: exactamente los segmentos mayoritarios de la muestra.
Brecha generacional en la evaluación política: El grupo 18–24 años (420 encuestados) concentra el mayor rechazo activo: 50% entre Malo y Muy malo. Este segmento, nativo digital y políticamente activo en redes, amplifica exponencialmente el sentimiento negativo. Los mayores de 55+ muestran mayor proporción de "Regular", posiblemente por mayor tolerancia histórica a la inestabilidad institucional boliviana. Sin embargo, ningún grupo etario supera el 15% de evaluación positiva, lo que confirma que la desaprobación es universal y generacionalmente transversal.
Termómetro económico-político: Existe una correlación directa y técnicamente significativa entre deterioro económico del hogar y desaprobación gubernamental. De los 120 encuestados que perciben "Mucho peor", el 75% (90) evalúa al gobierno entre Malo y Muy malo. Inversamente, quienes reportan "Algo mejor" muestran la mayor proporción de aprobación (20% · "Bueno"). Esta relación confirma que la economía doméstica —no los indicadores macroeconómicos— es el principal determinante de la aprobación gubernamental en Bolivia: el ciudadano califica con su bolsillo.
Disociación ciudadana estructural — el hallazgo más relevante del barómetro: La brecha entre optimismo personal y nacional es el dato más sofisticado del BSSB. "Mucho peor" para Bolivia (210 encuestados = 15.6%) triplica a "Mucho peor" personal (90 = 6.7%): los ciudadanos temen un colapso del país más que de su propio hogar. Esto revela que la desconfianza no es hacia las capacidades individuales —la resiliencia boliviana permanece— sino hacia el sistema institucional colectivo. Implicación de política: los ciudadanos están dispuestos a mejorar por cuenta propia pero no creen en las instituciones como vehículo de progreso colectivo. Recuperar esa confianza institucional es el desafío estratégico central.
Lineamientos técnicos derivados del análisis del barómetro · Orientados a la toma de decisiones institucionales, diseño de política pública y comunicación estratégica
⚡ Diagnóstico Técnico Integrado
Comunicación Gubernamental Basada en Hechos Verificables
Con el 84.4% desaprobando la gestión, la comunicación institucional debe transitar del discurso a la evidencia. Implementar informes periódicos de gestión con indicadores públicos, rendición de cuentas trimestral y acceso ciudadano a datos, reduce la brecha entre acción pública y percepción.
Prioridad ALTAPolítica Económica con Impacto Tangible en el Hogar
El 55.6% (750) percibe deterioro de su economía familiar. Las políticas deben medir su éxito en indicadores domésticos: precio de la canasta básica, acceso a crédito, empleo informal. Sin impacto perceptible en el hogar, ninguna mejora macroeconómica mejorará el sentimiento social.
Prioridad ALTADiálogo Nacional para la Estabilización Política
La inestabilidad política es el problema #1 para el 44.4% (600 personas). Se recomienda impulsar mecanismos de diálogo inter-institucional, acuerdos mínimos de gobernabilidad y reducción de la polarización percibida como condición habilitante para cualquier agenda económica.
Prioridad ALTAEstrategia Diferenciada para el Segmento Joven (18–34)
Con 720 encuestados (53%) en ese rango y el mayor nivel de criticismo gubernamental, las políticas de empleo juvenil, acceso a financiamiento y participación cívica son estratégicas. Su voz digital amplifica exponencialmente el sentimiento social. Ignorarlos profundiza la desafección.
Prioridad MEDIA-ALTACanalizar el Optimismo Individual en Confianza Colectiva
El 33.3% (450) espera mejora personal en el próximo año. Programas de emprendimiento, microcrédito y apoyo al trabajo independiente pueden convertir esa resiliencia individual en tracción colectiva. Las victorias tempranas visibles son el puente entre optimismo personal y confianza institucional.
Prioridad MEDIAAmpliar Cobertura Geográfica del Barómetro
La concentración en La Paz (60% de la muestra) limita la representatividad regional. Se recomienda diseñar la próxima edición con cuotas departamentales proporcionales a la población, aplicación trimestral y desagregación por municipios clave para medir variaciones y el impacto de políticas locales.
Prioridad METODOLÓGICALectura: Escala 0–100 donde 100 = máximo sentimiento positivo. Puntos críticos: Economía del país (6/100), Clima político (10/100) y Dirección del país (13/100). Puntos menos negativos: Expectativa personal (52/100) y Estado de ánimo (47/100), que reflejan resiliencia ciudadana pese al contexto adverso.